Mandato para la paz en clave de acción política

CdPueblos Noticias marzo 19, 2013

Congreso para la paz región Sur Occidente

 

Los pueblos indígenas, las comunidades afro descendientes y campesinas, los pobladores y organizaciones urbanas, los niños y niñas congresistas de los pueblos,  los y las jóvenes, los y las estudiantes, Mujeres y hombres del suroccidente, congresistas del Congreso de los Pueblos nos hemos reunido para mandatar sobre la paz y tomar decisiones integrales ligadas a la necesidad de transformar las condiciones de pobreza y exclusión del pueblo de Colombiano.

 

 

Necesitamos que la guerra pare, ésta ha sido un factor que no garantiza ejercer en nuestro territorio los planes de vida digna. Nuestra concepción de paz no se queda solo allí, la paz no pasa solo por la rendición o desmovilización de la guerrilla, como lo plantea el Estado, tenemos claro que esta idea está íntimamente vinculada con la necesidad por parte del gobierno de que el capital transnacional pueda asentarse sin mayores problemas en el territorio colombiano, que siga acumulando desde el saqueo y el despojo. Para nosotras y nosotros la paz no consiste en aceptar pasivamente que las viejas y nuevas formas de acumulación del capitalismo y las formas de control se afiancen con la complacencia de los actores de la guerra.

 

Nuestra concepción de paz está en relación con la solución de grandes problemas estructurales en el país, y su construcción requiere que desarrollemos un nuevo y propio modelo de buen vivir expresados en nuestros programas, plataformas, planes de vida, propuestas, acciones y sobretodo en los diferentes mandatos que hemos construido históricamente.

 

Nuestra concepción de paz tiene que ver con tierra, territorio, autonomía, bienestar, autogobierno, respeto a la vida y a la dignidad de los demás, vida digna en armonía con los seres del mundo natural, fortaleciendo nuestras culturas propias y ancestrales,  en intercambio solidario entre los pobladores del campo y la ciudad. Tiene que ver con los temas que hemos palabreado en este congreso.

 

Tiene que ver con la necesidad de la unidad como sectores del pueblo y concretamente en nuestra región la necesidad de que los conflictos entre etnias y sectores sean solucionados autónomamente, para ello debemos poner a andar la palabra.

 

Tiene que ver con las ciudades y concretamente con que los pobladores urbanos asumamos la construcción de una territorialidad propia, que evidencie los espacios de resistencia que se vienen ejerciendo a través de expresiones culturales  y contraculturales, de ejercicios de seguridad alimentaria, de la lucha por vivienda digna y en general por una vida digna en la ciudad que camine hacia el fortalecimiento y articulación de los procesos de base, la construcción de abajo hacia arriba para consolidar y generar poder popular desde la ciudad.

 

Tiene que ver con la tierra, con su tenencia y uso, esto en articulación con un modelo económico propio y la necesidad de la reforma agraria integral. Es decir, sabemos que tener tierra no es suficiente es imprescindible tener un modelo productivo que no tenga la lógica productivista a expensas de los recursos del medio y de la destrucción de la naturaleza.

 

Tiene que ver con la definición de unas acciones claras que enfrenten el modelo de despojo que se ejecuta en alianza entre el Estado y las transnacionales, para ello retomamos las luchas que hemos dado en diferentes partes del territorio colombiano como en el QUIMBO, LA COLOSA, SANTURBAN, BAHIA MALAGA, LA TOMA, SAN LORENZO, ARBOLEDA, LA SIERRA contra las grandes compañías minero energéticas, para dar un paso a la articulación y lucha conjunta de todas y todos los congresistas.

 

Tiene que ver con una política antidroga que no criminalice a los sembradores de los cultivos de uso ilícito, El desarrollo de una economía propia que permita el avance hacia la soberanía alimentaria,  el rescate del sentido ancestral, medicinal y nutricional de la coca generando espacios culturales de reivindicación de la hoja y una política de sustitución de manera gradual y voluntaria.

 

Tiene que ver con la solución al conflicto armado, con la desmilitarización del territorio y de la sociedad tanto en el campo como en la ciudad, de tal manera que ejerzamos autónomamente control y gobierno sobre nuestros territorios. Solo habrá paz cuando se garanticen los derechos de vida digna a los presos de las cárceles de Colombia y se reconozca su participación en la construcción de país de los presos políticos. Es claro la obligatoriedad de la verdad justicia y reparación a las víctimas y sus familiares.

 

Tiene que ver con que cese toda forma de violencia contra la mujer y la garantía de equidad de genero.

 

En este orden de ideas nuestra posición frente a la mesa de dialogo entre gobierno y FARC es clara. Nos parece que es un avance significativo en la construcción de paz, por eso la saludamos y presionaremos para que este esfuerzo no desfallezca, pero también tenemos claro que este espacio no nos representa y es limitado, por un lado porque la paz es un derecho de los pueblos y por lo tanto el pueblo debe participar en su construcción, por otro porque los puntos de negociación no recogen todos los elementos que son necesarios para la construcción de una paz integral, un ejemplo concreto es la ausencia de la discusión sobre el modelo económico y sobre el territorio urbano y sobre derechos sociales, económicos, culturales y ambientales.

 

En síntesis, la construcción de la paz es sinónimo de construir poder popular. El Estado no nos permitirá el desarrollo de nuestra más profunda idea de paz incluyente, participativa y transformadora, la cual está relacionada con: vida digna y buen vivir, ésta solo será posible en confrontación con el modelo actual. Es decir, la construcción de paz implica gobernarnos nosotros y nosotras directamente, legislar por nuestro lado ordenando nuestro territorio. Es por ello que en este congreso para la paz del suroccidente nuestros mandatos darán un paso adelante, serán mandatos para la acción, es el momento que entre todos y todas nos comprometamos con propuestas de acción realizables que enfrenten los problemas más prioritarios que como región tenemos.

MANDATO DE UNIDAD…

El congreso para la paz observa con preocupación que se continúan presentando conflictos territoriales e interétnicos. Estos conflictos han sido provocados por la aplicación de políticas y legislaciones agrarias, educativas, de salud, que persiguen la división entre los pueblos indígenas, negros y campesinos.

 

El gobierno ha declarado la guerra a los más pobres, fragmentando el movimiento social mediante la creación de organizaciones paralelas que pregonan su representación y pretenden deslegitimar las acciones de paz.

 

Esta fragmentación hace necesario un llamado a la unidad, entendiendo que la unidad no es algo estático y definitivo, sino un proceso que demanda dar relevancia a las identidades, reconstruir las confianzas, y asumir la diversidad como fortaleza para enfrentar un sistema de gobierno ilegítimo y mentiroso.

 

Estos conflictos territoriales e interétnicos si bien han sido provocados por el gobierno, no podemos esperar que sea éste quien los resuelva, debemos trazar caminos desde los pueblos que fortalezcan lazos de fraternidad, armonía y lucha popular. En ese sentido, el congreso por la Paz del Sur Occidente colombiano se propone impulsar durante el 2013 un acuerdo político que posibilite mecanismos para resolver las tensiones en nuestros territorios y concertar proyectos económicos, políticos y de justicia autónoma.

 

Convocados por las  acciones de paz que hemos ejercido históricamente como sujetos sociales y políticos, animados por la realización de nuestros planes de vida, armonía y dignidad, y acompañados por la fuerza de nuestros hermanos, compañeros, amigos hombres y mujeres vienen tejiendo iniciativas de paz.

MANDATO SOBRE EL MODELO ECONOMICO DE DESPOJO…


El congreso regional para la paz suroccidente rechaza de manera contundente el modelo de desarrollo que se fundamenta en la extracción y explotación de nuestros recursos mineros, energéticos y biológicos por ser un modelo de muerte que transgrede los derechos de los pueblos y afecta las relaciones políticas, sociales y culturales tejidas durante décadas en nuestros territorios.

Develamos y rechazamos el andamiaje establecido por el gobierno y el capital transnacional para garantizar su dominación sobre nuestros territorios a través de  tres estrategias puntuales:

 

·       La estrategia militar y paramilitar que precede y acompaña el proceso de despojo en la disputa territorial.

·       La legislación nacional que sigue estando en contra de las necesidades de las comunidades y más bien profundiza el despojo y la concentración de la riqueza en nuestro país.

 

·       La política de la responsabilidad social empresarial o corporativa como estrategia de cooptación y asistencialismo para desmovilizar y dividir las comunidades en resistencia.

Como congreso regional para la paz del suroccidente Colombiano retomamos los mandatos definidos en el Congreso de Tierra Territorios y Soberanía realizado en Cali y determinamos las siguientes acciones orientadas a la defensa y permanencia de nuestros territorios:

 

1. FORTALECIMIENTO DE NUESTRA ECONOMIA PROPIA Y LA SOBERANIA ALIMENTARIA COMO ELEMENTO CENTRAL EN LA CONFRONTACION AL MODELO DE DESPOJO CON EL QUE DISPUTAMOS.

 

2. EXPULSIÓN DE LAS MULTINACIONALES DE NUESTROS TERRITORIOS Y COMUNIDADES DEL SUR OCCIDENTE COLOMBIANO:

·       realizaremos Investigación y formación para profundizar en el accionar de las empresas multinacionales sobre el territorio

·       Realizaremos foros y asambleas municipales y regionales que construyan propuestas de acción conjunta territorial.

·       Desarrollaremos  acciones directas  que eviten la entrada de las multinacionales (funcionarios, maquinaria o materiales) al territorio o para su expulsión  en los casos en los que la empresa ya está dentro de él;  para esto las organizaciones tenemos la grande tarea de prepararnos no solo en lo organizativo sino también en lo logístico.

·       Todas nuestras comunidades deberán conformar una guardia propia para la defensa del territorio.

3. DESARROLLO DE ACCIONES NACIONALES CONTUNDENTES EN CONTRA DE LAS MULTINACIONALES Y LAS LEYES DEL DESPOJO:

·       Realizaremos una Jornada nacional contra la gran minería y los megaproyectos.

·       Impulsaremos el juicio ético planteado por la red de hermandad y solidaridad por Colombia (REDHER) en contra de las multinacionales que afectan el territorio suroccidental.

·       Construiremos una propuesta de reforma al código minero

 

MANDATO SOBRE ESCENARIO MULTILATERAL DE PAZ


EL Congreso para la paz deberá definir unas líneas estratégicas que incluyan la construcción de  un escenario de encuentro, discusión y dialogo sobe la construcción de paz entre el gobierno, las insurgencias y los movimientos populares.

MANDATO POR LA CONSTRUCCION DE UN MOVIMIENTO POLITICO Y SOCIAL PARA LA PAZ


Debido a toda la situación que vive el pueblo colombiano por toda la exclusión del modelo, como un escenario de  paz,  debemos impulsar una agenda social para la paz desde los sectores sociales que nos permita la construcción de un movimiento social para la paz, en perspectiva de resolver el conflicto social  y armado y  emprender la construcción de un modelo propio como apuesta de un país  para la vida digna.

 

La construcción de este movimiento social para la paz debe ser con soberanía, autonomía, autodeterminación y dignidad, además debe ser lo más amplio posible de tal manera que logre hablarle al pueblo colombiano y posicione la necesidad de paz integral. Cuando hablamos de esta iniciativa no planteamos la construcción de una estructura organizativa, si no un espacio que movilice las líneas estratégicas que construiremos desde el congreso y las diferentes iniciativas populares hacia la paz, en este sentido debe retomar las construcciones que se vienen dando desde los territorios. Este espacio debe darse independientemente de la dinámica o los resultados que arroje la mesa de conversación de la Habana.

 

Como congreso regional debemos definir con mayor claridad los propósitos, caracterización y puntos de articulación, de manera que no sigamos en la construcción de espacios que terminamos abandonando. Por ahora se propone como base tres puntos de encuentro

 

1.     La guerra debe terminarse por medio de dialogo político.

2.     Terminar la guerra no es rendición, requiere de cambios significativos políticos y económicos.

3.     Construir la paz requiere condiciones y garantías democráticas para la que sociedad exija y conquiste reformas estructurales.

 

Por ahora venimos participando en la Ruta Social Común para la Paz, este escenario es fundamental mantenerlo y darle dinámica y avanzar desde ahí hacia la construcción del movimiento político y social por la paz.

 

Congreso para la paz región Sur Occidente

Popayán 15,16 y 17 de marzo del 2013