Encuentro binacional por la justicia social y la paz con dignidad

Imbabura – Ecuador, diciembre 10 de 2017

Los días 8, 9 y 10 de diciembre de 2017, nos reunimos en la provincia de Imbabura, Pimampiro, en la Sierra Norte del Ecuador, 200 delegados y delegadas de 48 organizaciones, provenientes del NorOccidente, Oriente, Centro, y Sur occidente Colombiano; de las provincias de Loja, Azuay, Manabí, Guayas, Santa Elena, Napo, Tungurahua, Chimborazo, Cotopaxi, Pichincha, Esmeraldas, Imbabura y Carchi del Ecuador, con el objetivo de fortalecer la articulación de procesos sociales y populares de ambos países como un ejemplo de unidad para América Latina y el mundo. Producto de estos dos días de compartires y trabajo colectivo:

Declaramos

En medio de un contexto determinado por la profundización del modelo neoliberal, basado en la explotación de materias primas, Tratados de Libre Comercio- TLC e implantación de la violencia de capital y su guerra económica, cultural y política. Resistiendo al despojo y expropiación de nuestros territorios, a la criminalización de la protesta social y a la vulneración sistemática de los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario. Ante la recomposición del capital y el ascenso al poder de las derechas en el continente y de la matriz reformista neo institucional y neoliberal que favorece el mantenimiento de los intereses del capitalismo de Estado y transnacional.

Comprendemos la Unidad y la articulación de las luchas como factores fundamentales para reconstruir el hermanamiento de los Pueblos, sobrepasando las fronteras impuestas desde la colonia y reforzadas por los estados nación, que han divido a los pueblos como estrategia de sujeción, control y represión.

Nos declaramos opuestos al modelo de consumo que anula el desarrollo de nuevas alternativas de producción, impidiendo intercambios solidarios y autónomos, desde una perspectiva de soberanía agroalimentaria, auto sostenible y amigable con el medio ambiente.
Luchamos por un trabajo y vivienda dignos como derechos fundamentales de los pueblos; nos oponemos a la criminalización del trabajo informal, la tercerización y precarización de los derechos de los trabajadores y trabajadoras, y a la construcción de mega ciudades que corresponden a las necesidades del neoliberalismo, destruyen la vida común y profundizan la brecha en la relación campo/ciudad.

Nos oponemos a todas las formas de criminalización de la protesta, tanto legales como paraestatales, así como a toda forma de militarización del territorio y la vida. Nos comprometemos a acompañar y visibilizar la situación de nuestros hermanos y hermanas colombianas refugiados en Ecuador y a exigir a los Gobiernos de los dos países garantizar integralmente sus Derechos.

Defendemos la soberanía de los pueblos ante la explotación de los bienes comunes, expresada en proyectos extractivistas que destruyen la naturaleza, los tejidos sociales y privilegian los intereses transnacionales; reafirmamos que la organización y la movilización son la única posibilidad para lograr la emancipación popular.

Reivindicamos el derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo, nos declaramos antipatriarcales y defendemos la diversidad en todas sus manifestaciones.
Nos comprometemos con la construcción de la Paz regional para la Vida Digna a partir de la participación directa y vinculante, la movilización y la lucha de los pueblos. Solo podemos construir Paz si fortalecemos la articulación entre las organizaciones sociales de Colombia y Ecuador en
torno a nuestras luchas comunes: defensa del territorio y de los bienes comunes, economías propias y autonomía territorial, soberanía alimentaria y control popular de semillas; confrontación al modelo neoliberal y a las políticas minero energéticas que profundizan el extractivismo y el despojo.

Declaramos a Pimampiro “Territorio de Paz”, tierra en donde hoy sembramos la semilla de la articulación y lucha anticapitalista binacional.

Proponemos​ :

1. Estructurar un plan binacional por la defensa de la vida y el territorio.
2. Construir territorios autónomos y formas alternativas de organización territorial popular, como los territorios campesinos agroalimentarios y los planes de vida.
3. Impulsar el Gran Diálogo Binacional por la Paz.
4. Promover el diálogo minero energético binacional para avanzar en la transformación del modelo extractivista.

Unimos nuestras voces para decir: la única forma de liberación de nuestros pueblos es a través de la organización popular, la resistencia y el internacionalismo.

 

¡POR LA JUSTICIA SOCIAL Y LA PAZ CON DIGNIDAD!
¡Mandato popular, Congreso de los Pueblos forjando la Unidad!
Comisión Internacional y Capítulo Ecuador Congreso de los Pueblos