Mensaje a la Mesa Social por la Paz de sectores de la diáspora colombiana en Europa

Compañeras y compañeros, amigos y amigas constructoras  de paz reciban un fraternal saludo

Más de 6 millones personas colombianas se han visto obligadas a salir del país porque el Estado colombiano no ha sido capaz de garantizarles la seguridad humana que necesitaban para vivir dignamente en el país. Esta migración – no voluntaria en la mayoría – de los casos y que equivale a toda la población de Cali, Medellín y Barranquilla juntas o a la de Estados europeos como Noruega o Dinamarca debe ser tenida en cuenta en el proceso de paz. Su salida unas veces y su huida en otras se explica por las mismas causas que originan el conflicto en Colombia, o sea  la pobreza, la exclusión, la falta de oportunidades en salud, educación, vivienda o por la violencia.

En el exterior desde hace ya algunos años un grupo de personas y organizaciones vienen luchando por hacer visible su realidad de manera que se les reconozcan sus derechos tanto en Colombia como en las sociedades que les acogen. En un proceso de empoderamiento como sujetos y sujetas colectivas se preparan ahora para participar de la Mesa Social para la Paz y quieren también tener una voz autentica y autónoma en las conversaciones de paz entre el Estado colombiano y las insurgencias.

En Europa, como ya está pasando en América Latina personas migrantes por razones económicas o humanitarias, las y los refugiados, exilados y adoptados unimos nuestras  voces y nuestros  esfuerzos a quienes están  en situación de retorno para organizar en el exterior capítulos de las Mesa Social para la paz. Estos capítulos de la Mesa en el exterior deben incluir a todos los sectores para que desde sus especificidades de género, generación y desde sus diversidades construyan alternativas de paz y de buen vivir.

Al vincularnos a la Mesa Social por la paz queremos ayudar a construir un movimiento por la paz en Colombia que se dote de una agenda y promueva un gran dialogo nacional e internacional como alternativa para superar el conflicto.

En este proceso proponemos también la vinculación de los y las internacionalistas y de los gobiernos, instituciones y organizaciones que se quieran comprometer con la paz de Colombia. Para tal fin organizaremos  eventos y foros consultivos transfronterizos, en los diferentes países en donde vive la diáspora, paralelos a las negociaciones oficiales para que aporten iniciativas vinculantes porque adherimos a la consigna de que la paz son cambios.

A través de nuestro trabajo  queremos construir un sujeto (a) político (a) migrante que aporte en la terminación de la confrontación armada y la solución al conflicto social, económico y político que vive Colombia. En ese proceso queremos hacer visible la migración y reflexionar y elaborar propuestas para que se reconozca nuestra condición de víctimas y de ciudadanos en el exterior y nuestro derecho a la verdad, la justicia, la reparación, la no repetición y a la memoria.

Trabajaremos con el conjunto de la sociedad colombiana para crear unos instrumentos y espacios permanentes que realicen un trabajo pedagógico y comunicativo sobre la paz y hagan un seguimiento a los acuerdos logrados y a la implementación de las propuestas elaboradas.

Lucharemos además para establecer las bases para trabajar los temas de derechos de la población migrada y retornada tanto en Colombia como en las sociedades de acogida.

Finalmente queremos decirles que en la construcción de paz en Colombia cuenten con la diáspora colombiana. Aportaremos desde donde quiera que estemos al proceso de construir una fuerza social que haga real los cambios que necesitamos para tener un país en paz con justicia social y equidad.