[Noticia] Julian, Construyendo Vida Digna

Ser Líder Social NO es delito

“No tenemos duda de que cualquier cargo que pretendan  imputarle será una calumnia a su nombre y su trabajo como líder social”

 

 

Junio 07 de 2018

 

Julián, esperanza y dinamismo en la lucha social

 

Por Comunicaciones Congreso de los Pueblos

Solidario, responsable, puntual, alegre, soñador, divertido y muy amoroso con todas las personas que lo rodean. Así describen sus amigos, compañeros y familiares a Julián Andrés Gil Reyes, Secretario técnico e integrante de la Comisión internacional del Congreso de los Pueblos.

A sus 31 años, Julián se ha destacado por su entrega al movimiento social, su rol activo y su liderazgo para trabajar, especialmente, con jóvenes y campesinos en el marco de procesos formativos: “le encanta trabajar en los equipos metodológicos, siempre le oímos decir que la formación es uno de los escenarios que nos permiten la transformación social”, expresa una de sus compañeras de trabajo.

Julián inició su vida de líder social en el 2006 como voluntario en los misioneros Claretianos, convencido de que el amor al prójimo aplicado desde la teología de la liberación permite hacer verdaderos cambios sociales. Por eso, en el 2008, desde la Corporación Claretiana su trabajo fue acompañar y compartir su amor con las comunidades de veredas y corregimientos de Boyacá y Casanare.

“Acompañaba y dinamizaba peregrinaciones como la del Páramo de la Sarna y Jornadas de la memoria, en especial aquellas de su interés, como las realizadas en Sogamoso – Boyacá, en memoria de Norman Pérez Bello, claretiano asesinado por el Estado colombiano”, relatan quienes lo conocen desde entonces. Para esa época, Julián dedicaba también su tiempo a estudiar Filosofía en la Universidad Pedagógica Nacional, de donde es egresado.

En la Universidad, participó y motivó espacios como el colectivo Praxis Filosófica. Como líder juvenil ha sido activo en procesos como la Asociación Nacional de Jóvenes y Estudiantes de Colombia – ANJECO, y desde su barrio ayudó a crear un proceso que se llamó Biblioteca Popular La María, que luego en Bosa, al sur de Bogotá, tomaría el nombre de Movimiento Juvenil y Popular Quinua: “allí ayudó a fundar el programa radial Lunes Otra Vez, y el Preicfes Vamos por la U Pública”, puntualizan sus compañeros de este movimiento.

Actualmente, como integrante de la Comisión Internacional del Congreso de los Pueblos se ha encargado de llevar y tejer las luchas populares de Colombia contra el servicio militar obligatorio, por la educación pública y en defensa de los territorios, con las luchas de otros países. Ha conformado y liderado plataformas internacionales como Juventud en Lucha.

Como Secretario técnico es reconocido por aportarle dinamismo al Congreso de los Pueblos. Por eso, afirman sus compañeros, su rol es sumamente importante porque más que técnico ha sido político. Su compromiso ha estado ligado con la sistematización y organización de la información de todo el proceso; con garantizar su sostenibilidad y desde la autogestión poder dotar de todo lo necesario al Congreso de los Pueblos para su acción política. En ese sentido, ha sido fundamental la relación construida con otros escenarios, como las agencias de Cooperación Internacional que apoyan y trabajan con el Congreso de los Pueblos.

Julián, ese compañero y amigo comprometido, ese tío amoroso, ese hijo y hermano excepcional, como todos lo han descrito, se enfrenta a un proceso judicial, luego de ser detenido el pasado miércoles 6 de junio en la sede del Congreso de los Pueblos, en Bogotá. “No tenemos duda de que cualquier cargo que pretendan imputarle será una calumnia a su nombre y su trabajo como líder social. Los tiempos de paz para este país vienen plagados de ataque al movimiento social; mientras tanto, nosotrxs seguimos defendiendo nuestras ideas y sueños”, expresó públicamente el Movimiento Quinua.

El Congreso de los Pueblos, por su parte, ha denunciado estas detenciones irregulares, entendiendo estas como una estrategia de judicialización y criminalización, por parte del Estado colombiano, para desarticular las organizaciones sociales e impedir el constitucional derecho a la protesta y al desarrollo de los principios democráticos. “Hoy nos enfrentamos a los señalamientos falsos contra él, pero de nuevo y como seguramente él lo diría si fuera otra persona en su lugar: no nos van a arrebatar la posibilidad de seguir soñando y luchando”.

Ser Líder Social NO es Delito