Líderes y líderesas sociales, entre el valor de Petro y el precio de Uribe (perdón de Duque)

Colombia, junio 16 de 2018

Por: Francisco Castillo León, Secretario de Poder y Unidad Popular

A propósito de la detención de JULIAN ANDRES GIL.

El valor de un líder y lideresa social, emerge desde los sectores sociales excluídos, se forma en la cotidianidad, se desarrolla en largos días de vida social con su comunidad, desde el dolor y la angustia, de no tener los derechos fundamentales básicos, como salud, educación, trabajo o vivienda; de estar dispuesto a sacrificar tiempos y oportunidades personales que le alejen de esa comunidad; es el valor de sentir mucha felicidad con la sonrisa de nuestros niños y niñas; valor que se forja cuando reconoce que la única posibilidad de un mejor vivir, es sumar energías, convenciendo y “enamorando” a quienes se sienten derrotados y derrotadas, desarrollando capacidades humanas con otras personas de la comunidad, construyendo identidades y demostrando  la necesidad de formar organización social; es sentir la dicha de amar la gente, de amar la vida, de amar la esperanza … y de volver a amar.

Ese Valor es el que ataca el establecimiento, porque el liderazgo social se convierte en una amenaza contra los intereses de este sistema.

Al Precio de un líder o una lideresa social, el sistema lo relaciona en cuanto se afecta la economía con la organización social dinamizada por el liderazgo social, cuanto se afectan los intereses de su capital, como se afectan los intereses económicos de las empresas mineras y energéticas por la acción de las comunidades que protegen los ríos, las lagunas, la fauna y la flora. El precio del líder o lideresa social lo relacionan en como se puede cooptar o entregar a favor de sus intereses. El establecimiento cree que los únicos motivos que tiene el ser humano, es el dinero, las riquezas o el poder y que el valor de ser líder o lideresa, tiene un precio incluso para traicionar a sus comunidades y organizaciones.

Desgraciadamente en Colombia el líder y lideresa social expone su libertad o su misma vida, por su acción; el establecimiento, tiene precio para la cooptación, precio para una estrategia de  detención, desplazamiento o asesinato. Su objetivo es lograr que el líder, la lideresa social, “deje de molestar”; utilizan diversos medios, ya sea a través de amenazas de los grupos paramilitares, con detenciones amañadas relacionándolos-as con organizaciones insurgentes, desmoralizándolo con amenazas a sus familias y seres queridos, atentando contra su vida, desapareciéndolos o generando su desplazamiento o refugio en otros países. El establecimiento considera que los lideres y lideresas sociales son un enemigo interno, que hay que cooptar, neutralizar o aniquilar. Son un estorbo.

En estas elecciones hay una esperanza de cambio, para la mayoría del pueblo colombiano.

Estamos en un punto crucial para el movimiento social y político de Colombia y para los líderes sociales, ante la elección del presidente y vicepresidenta, sucesores de Santos. Podemos estar abriendo las puertas a un modelo político más humano y social, con PETRO Y ANGELA MARIA,  con nuevos valores que abran campo a otro modo de vivir y disfrutar con la sociedad y la naturaleza donde el valor de los líderes y lideresas sociales son vitales, dinamizadores de luchas para la profundización de la democracia o podemos estar abriéndole campo al retorno y el imperio de la filosofía y la cultura traqueta que representan URIBE Y DUQUE, con los falsos positivos, asesinatos y desapariciones impunes y persecución a los dirigentes sociales que quieren estos cambios.

Estamos ante la posibilidad de iniciar un camino hacia un cambio de valor hacia el amor a la gente y la naturaleza, incluso por encima del precio económico del extractivismo, o que se siga imponiendo el odio hacia los pobres, protección al capital, donde siga primando que el que más tiene dinero, es el que más vale.

El valor de un líder social tiene que ver con lo más hermoso de la vida humana, como es la solidaridad, el amor a la gente, la sensibilidad frente a cualquier injusticia, la lucha por la permanencia de la especie humana y demás especies vivas, con el rescate de la ética y la política.

El precio del líder social, el sistema lo relaciona con crecimiento económico, su visión de progreso y desarrollo. Si el líder social les sirve para su visión de progreso, y desarrollo económico, tendrá un precio reconocido por el conjunto del sistema. Un modelo de vida, que solo valide la visión de desarrollo como crecimiento económico, propio del Banco Mundial, FMI o el BID, en donde se formó IVAN DUQUE MARQUEZ, no podrá comprender jamás la permanencia y vigencia de los y las líderes sociales. Y jamás entenderá porque hay oposición al modelo económico y al régimen político.

Es este valor de nuestras organizaciones y comunidades y de los líderes y lideresas sociales lo que mantendrá nuestra esperanza, por un mejor vivir en nuestro país.

¡ FUERZA JULIAN !

Eres parte de nuestra ESPERANZA.