Rodolfo: gracias por ayudar a trazar nuestro camino

CdPueblos Noticias octubre 20, 2010

“…Hoy aquí queremos decirles que nos tienen miedo porque no les tenemos miedo.  Porque a pesar de sus amenazas y sus calumnias, de sus hostigamientos, seguimos caminando hacia un sol que creemos brilla con fuerza . Pensamos que se acerca el tiempo de nosotros los pueblos, el tiempo de las mujeres insumisas y el tiempo de los pueblos de abajo… Bety CariñoAsesinada  el 27 de Abril de 2010 en Oaxaca, México

“…Nos sumamos al dolor que hoy está sufriendo el pueblo seguidor de las ideas de la compañera Bety Cariño, quien ahora ha entregado su vida en defensa de sus derechos y de su territorio. Su muerte es para nosotros una voz de fuerza y de esperanza para continuar con la lucha por nuestro proceso…”

Rodolfo Maya
Asesinado el 14 de Octubre de 2010 en Cauca, Colombia

Durante el primer encuentro de la Escuela de Comunicación del norte del Cauca, Rodolfo leyó un comunicado manifestando que la muerte de Bety Cariño, defensora de derechos humanos de Oaxaca, México,  inspiraba a continuar luchando por la defensa  de la vida y del proceso organizativo del norte del Cauca. Rodolfo no conocía a Bety, pero ambos compartían un lazo de hermandad inquebrantable: la lucha por la defensa de los derechos de su gente y de sus territorios.

Pero a Rodolfo y a Bety los unía algo más que la conciencia suficiente para entender el proyecto de muerte que avanza en todos los pueblos del mundo.  Ellos no tenían miedo de defender lo que creían y por lo que luchaban. Nunca les dio temor hablar con la verdad frente a los atropellos que sus comunidades padecían. Esa claridad para entender que el silencio es cómplice del terror fue la que intentaron apagar con las balas asesinas.

Ese es el silencio que los señores de la guerra quieren imponer y ante el cual no nos podemos doblegar. Cómo intentar callar los asesinatos que a diario se presentan en nuestros territorios. Todos los grupos armados aplicando el terror en todas sus formas callando las voces que denuncian y que se resisten a abandonar la resistencia pacífica.  

En estos momentos lloramos el asesinato de Rodolfo. Recordamos todos los espacios en los que con su carisma y con su compromiso desinteresado ayudó al bien común de todos quienes lo rodeaban.

Rodolfo, junto con su comunidad de Guavito, recibió el primer encuentro de la Escuela de Comunicación. Allí adquirió la responsabilidad de coordinar la logística y la disciplina del encuentro. Siempre era el primero en levantarse y el último en acostarse porque  verificaba personalmente que nadie tuviera inconvenientes con la alimentación, con el hospedaje o con los equipos técnicos. Su compromiso con el proceso organizativo pero sobre todo con la comunicación hizo que 130 estudiantes de diferentes partes del país, llegaran a este territorio en busca de una palabra que permitiera romper el silencio de los atropellos por los que afrontan a diario muchas comunidades de diversos rincones del país.   

Desde la llegada al Tejido de Comunicación, Rodolfo se apropió de una cámara de video que siempre llevaba a asambleas, mingas, movilizaciones y congresos. Sabía que estas memorias ayudarían a entender el futuro de su pueblo y son ahora la prueba física de su compromiso sabio y humilde con su comunidad y con su proceso.

Los que asesinaron a Rodolfo no tienen la sensibilidad para entender lo que hicieron. Con las balas nos quieren acabar y como no logran sus objetivos nos quieren confundir con su ideología. Ellos, cegados por una violencia sin sentido, creen que la vida tiene precio, creen que el miedo logrará apagar la conciencia de un pueblo organizado. Están muy equivocados. La conciencia de Rodolfo sigue viva iluminando con sabiduría el camino de quienes creemos en el poder de la palabra. Seguirán intentando callar la verdad pero el camino trazado por Rodolfo y por quienes junto a él han luchado por su gente, estará vigente por siempre en el corazón de los pueblos que resisten la ocupación de la codicia y la ignorancia que se sirven del terror.

Rodolfo, nos duele que las balas te hayan arrebatado el derecho a vivir con Xiomara, con Estéfany y con Rosa. Nos duele no tenerte presente en los próximos encuentros de la Escuela de Comunicación, pero sobre todo nos duele que no sigas presente físicamente para ayudarnos con tu sabiduría a entender la violencia producto de este sistema que nos está matando. Pero en medio de ese dolor, nos queda la satisfacción de haberte conocido y de haber aprendido a reconocer el verdadero compromiso comunitario. Gracias Rodolfo porque tu conciencia nos ayudó a trazar el camino de la palabra digna.

Tejido de Comunicación ACIN

15 de Octubre de 2010