
Patriarcado y capitalismo tienen la misma raíz, se alimentan de la explotación y la opresión de las mujeres, de las sexualidades disidentes y periféricas, de su cuerpo y de sus vidas, del trabajo gratuito y no reconocido
JUSTICIA, VERDAD Y LUCHA ANTIPATRIARCAL
ANTE LA VIOLENCIA FEMINICIDA
Julio 24 de 2020
La construcción de un país para la Vida y la Dignidad es una de nuestras máximas aspiraciones, en consecuencia, nuestras luchas tienen en su horizonte esencial el valor supremo de la vida; por ello hoy denunciamos con profundo dolor e indignación el feminicidio de MARÍA ANGÉLICA POLANCO MIRANDA, extendemos toda nuestra solidaridad a su familia y condenamos enérgicamente la violencia patriarcal.
La magnitud de la pérdida de la vida requiere de acciones de justicia inmediata por parte de las entidades y autoridades pertinentes, en ese sentido, exigimos al Estado colombiano el cumplimiento de sus obligaciones en la garantía de los Derechos Humanos y la instauración de un proceso de verdad, justicia, reparación y garantías de NO repetición.
Hemos iniciado un proceso reflexivo en favor del respeto a la vida y los derechos de las mujeres que nos ha conducido por la construcción de una Ruta Antipatriarcal. Desde este caminar proponemos a las organizaciones sindicales, campesinas, barriales y a las fuerzas políticas en los diversos territorios en lucha, aunar esfuerzos para la prevención de las violencias y la construcción de la política antipatriarcal. Así también, convocamos fraternalmente a organizaciones y procesos sociales de Barrancabermeja a constituir instancias organizativas para el acompañamiento a todo el tejido comunitario, familiar – colectivo de MARÍA ANGÉLICA POLANCO MIRANDA y brindar todo nuestro apoyo.
Patriarcado y capitalismo tienen la misma raíz, se alimentan de la explotación y la opresión de las mujeres, de las sexualidades disidentes y periféricas, de su cuerpo y de sus vidas, del trabajo gratuito y no reconocido, por ello instamos a las organizaciones sociales y políticas y al pueblo colombiano a impulsar las demandas y las luchas feministas, a derrumbar la naturalización histórica de la violencia contra las mujeres y a continuar la marcha en el bloque inquebrantable que se viste de verde y violeta y de múltiples colores a favor de la vida y en memoria de quiénes ya no están a nuestro lado.
Congreso de los Pueblos