Como congresistas populares, con orgullo, fuerza, convicción y compromiso revolucionario, levantaremos las banderas naranjas, las banderas del país para la Vida Digna

UN PUEBLO SIN MIEDO QUE LUCHA, SE ORGANIZA Y MOVILIZA POR LA DIGNIDAD Y LA LUCHA POPULAR


En Colombia, los pueblos y movimientos sociales nos articulamos con las luchas de los pueblos hermanos de Nuestra América, para confrontar el modelo neoliberal, defender la vida, y reivindicar la protesta social criminalizada y reprimida por los gobiernos lacayos del imperialismo y serviles al capital internacional.

A pesar de la política de miedo y un discurso de violencia que evidencia el terrorismo del Estado gubernamental, para atemorizar a las comunidades y desvirtuar la protesta social como mecanismo de lucha popular, el país ha ganado la convicción de salir a las calles y carreteras este 21 de noviembre a expresar la rabia y la indignación, así como a enarbolar las propuestas de país para la Vida Digna y nuestras visiones alternativas de país.

Hoy más que nunca, la calle es un escenario de disputa y confrontación que expresa la lucha de clases. Nuestro espíritu minguero debe expresar la fuerza de los pueblos que salen a defender la dignidad y la soberanía. En cada rincón escuchamos expresiones como: “NO Tenemos Miedo” o “Cambiemos Esto”; son frases que reflejan ese temple popular que nos llama a salir a agitar y confrontar a este modelo y régimen asesino y criminal.

Que este 21 de noviembre se siembre en la historia de nuestro país la dignidad de los pueblos que se levantan para defender la vida y la libertad, exigir el cumplimiento de los acuerdos, rechazar el paquetazo neoliberal y demandar el respeto a la protesta social.

Como congresistas populares, con orgullo, fuerza, convicción y compromiso revolucionario, levantaremos las banderas naranjas, las banderas del país para la Vida Digna que impregnan la llama del poder popular. Todos y todas; procesos, sectores, regiones, guardias, legisladores y legisladoras populares, seamos parte y protagonistas de esta historia que siembra el pueblo en la movilización. Que nuestra voz retumbe en cada esquina, en cada vereda, en cada rincón de nuestro país, como sujetos de cambios y transformaciones.

¡Viva el paro nacional del 21 de noviembre,
viva la vida y la dignidad de un pueblo que no se rinde… carajo!

Mandato, mandato, mandato popular
Congreso de los Pueblos forjando la unidad


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