Estas acciones de Marruecos solo son posibles porque este país hace parte del engranaje geopolítico e imperial de las potencias occidentales

Desde el Congreso de los Pueblos manifestamos nuestra solidaridad con el pueblo saharaui y alertamos a a nuestros aliados ante ese nuevo ataque que dirige Marruecos en estos momentos con el apoyo del imperialismo en sus territorios.

Manifestamos nuestra solidaridad con el pueblo saharaui la población saharaui que se encuentra en los campamentos de refugiados en Tinduf (Argelia), en los territorios ocupados por Marruecos y en la diaspora del exilio ante la reanudación de la situación de guerra en el Sahara Occidental. El ejército marroquí violó el acuerdo del Alto el Fuego firmado entre las dos partes en conflicto, Frente Polisario y Marruecos, al enviar fuerzas militares al este del limite acordado de Guerguerat en un operativo dirigido en contra de civiles saharauis que se manifestaban pacíficamente desde el 21 de octubre.

Este incumplimiento por parte de Marruecos es un ejemplo más de las incontables acciones por las cuales demuestra la arrogancia marroquí contra un pueblo pacífico que ha soportado 45 años de exilio, 16 años de guerra de 1975 a 1991. El pueblo Saharaui lleva cerca de 30 años esperando el referéndum desde el alto el fuego firmado que ahora se ha visto violado unilateralmente por Marruecos.

La ocupación ilegal de Marruecos sobre el Sahara Occidental se sostiene gracias a las ayudas de todo tipo que recibe Marruecos, cooperación internacional, que incluye apoyo armamentístico, diplomático y económico. El despojo de los recursos naturales del Sahara Occidental (pesca, fosfatos, agricultura,…) financia la ocupación y lucra a las transnacionales que participan de este robo mientras los saharauis de las zonas ocupadas sufren la opresión en su propio territorio por parte del invasor marroquí.

El caso del Sahara es un ejemplo de la hipocresia y cinismo que rige las relaciones internacionales donde se premia a un estado por ser aliado funcional a los intereses de las potencias y se condena al olvido a los pueblos pequeños, como el saharaui, a pesar de que sus exigencias estén reconocidas por el Derecho Internacional. Es un ejemplo más de la inoperancia de las Naciones Unidas que no ha logrado avanzar durante años en la organización del referendum de autodeterminación, lo que constituía uno de los compromisos del alto el fuego del año 1991. Por falta de voluntad, este organismo internacional no ha asumido unas mínimas labores de monitoreo en lo que se refiere a las garantías de los derechos humanos en la zona, para la población saharaui que se manifiesta contra la ocupación marroquí o los presos políticos que como rehenes cumplen condenas en las mazmorras del régimen alauí.

Estas acciones de Marruecos solo son posibles porque este país hace parte del engranaje geopolítico e imperial de las potencias occidentales con intereses en la zona como Estados Unidos, Francia y la Unión Europea, así como la falta de iniciativa y desidia de España en lo que respecta a su antigua colonia a cuya población abandonó en medio del proceso de descolonización, a pesar de ser nacionales españoles en ese momento, sin llegar a culminar el proceso de descolonización conforme a las exigencias de la Comunidad Internacional.

Desde el Cdp reiteramos nuestro compromiso con el pueblo saharaui en estos difíciles momentos y deseando que se pueda restablecer la Paz y ejercer el derecho de auto-determinación.

¡Sahara vencerá, viva el Sahara libre!