Debemos unir nuestras voces y acciones, exigiéndole al Gobierno Colombiano que desista de su proyecto de guerra


LOS PUEBLOS DE COLOMBIA Y VENEZUELA
SOMOS PAZ Y HERMANDAD

Denuncia frente al avance militar de USA y el gobierno colombiano.


04 de abril de 2020


En tiempos de pandemia y de llamados a unirnos en solidaridad, con profunda tristeza e indignación vemos cómo se intenta aprovechar este momento de calamidad mundial, para avanzar en los planes de invasión contra la hermana Venezuela.

Desde la llegada del Comandante Chávez a la presidencia de Venezuela, comenzaron las amenazas de invasión. El imperio, desde ese momento, no ha dejado de conspirar y de atentar. Medios de comunicación, sabotajes económicos, intentos de golpes de estado.

No es un tema nuevo, ni una noticia que nos llegue de sorpresa. En estos años, son muchas las acciones que hemos hecho en defensa del proceso bolivariano y del valeroso pueblo venezolano en respuesta al accionar criminal en contra de la soberanía de un pueblo que ha decidido ser libre.

En Colombia hemos sido testigos y testigas de la agresión sistemática de este estado criminal. Hemos visto cómo la fuerza pública y nuestro territorio patrio, han sido puestos a disposición de intereses imperiales, para agredir al país hermano.

Desde el pasado jueves 02 de abril, diversos videos y testimonios dan cuenta de una intensa actividad militar en la zona del Catatumbo. Se presume, con muy buenas bases, que dicho despliegue militar cuenta con personal militar estadounidense.

Ya en las costas de Cartagena, se vienen haciendo maniobras militares conjuntas que se suman a la supuesta batalla contra el narcotráfico que, como bien sabemos se asume como argumento para confrontar al gobierno legítimo y constitucional del Presidente Nicolás Maduro. Una vez más la hipocresía y la doble moral del gobierno Norteamericano en la lucha contra el narcotráfico se desnuda lanzando una operación internacional que no toca los enormes intereses de las clases en el poder colombianas ligadas al negocio del narcotráfico.

No sobrará quién diga nos enfrentamos a los ladridos de un Trump que en campaña solo quiere mostrar los dientes. Puede ser así, no sería la primera vez.

Lo cierto, lo real, lo históricamente comprobado, es que la soberanía colombiana, sigue siendo entregada, violada y pisoteada al servicio de intereses extranjeros y de grandes poderes multinacionales que siguen viendo a Colombia como un gran portaaviones de guerra.

Colombia, para el imperio Yanky y la OTAN, es la cabeza de playa para atacar Venezuela y así arrebatarle sus recursos y acabar con eso que consideran un mal ejemplo para los pueblos del mundo. En su arrogancia, se hace evidente que ni siquiera les importa los llamados de la ONU para un cese al fuego mundial.

Mientras Venezuela le ofrece al gobierno y al pueblo colombiano ayudas médicas ante la pandemia, la burguesía y el gobierno colombiano se prestan para la indigna tarea de llevarle guerra y muerte.

Desde el Congreso de los Pueblos, manifestamos todo nuestro repudio ante esta ofensiva contra el pueblo hermano de Venezuela. Nos comprometemos a no darle descanso a nuestros brazos y corazones, hasta que nuestros pueblos como hermanos, podamos ser libres y vivir en paz.

Debemos unir nuestras voces y acciones, exigiéndole al Gobierno Colombiano que desista de su proyecto de guerra y de su vil intención de obligarnos a una pelea entre pueblos, en defensa de intereses mezquinos y mercantiles.

Llamamos a los movimientos sociales del país y de mundo, a la sociedad en general, a que no permitamos que nuestra Colombia siga siendo una base de muerte y miseria contra nuestro pueblo y contra los pueblos hermanos.

Somos pueblos paz y hermandad y por ello seguiremos luchando sin descanso.

Congreso de los Pueblos

Ver Comunicado