para ellos el virus es secundario, la prioridad es comer, encontrar un techo y sobrevivir, les da mucho más miedo morir o ver morir a sus madres e hijos de hambre o de frío que por el virus que ronda el aire


PARA LOS EMPOBRECIDOS EL VIRUS ES SECUNDARIO


Marzo 25 de 2020


Corresponde al Estado garantizar la dignidad humana, los mínimos vitales, para que se pueda materializar el aislamiento, la ausencia de políticas sociales y los grandes auxilios a los bancos son inaceptables en la cotidianidad, pero especialmente escandalosos cuando se presenta una crisis humanitaria de la envergadura que estamos afrontando. Nadie quiere contagiarse del virus, pero todos y todas debemos comer para vivir, necesitamos descansar dignamente en una vivienda, asearnos, tener atención en salud, entre otras cosas, que muchos no extrañamos porque consideramos que todo el mundo lo tiene resuelto, y no es así para millones de personas.

Cientos de miles de personas, salieron a las calles el día 24 de marzo a buscar la manera de prepararse para la cuarentena que se iniciaría horas más tarde en toda Colombia. La mayoría de ellas, sin embargo, no tenían dinero para ir a comprar nada o para pagar un techo que les proteja durante estos días y salieron angustiados a rebuscársela atiborrando los sistemas masivos de transporte y concurriendo en masa ante las instituciones públicas para recibir supuestas ayudas, que perversamente, alguien difundió por redes, que se iban a regalar. Muy pocos nos preguntamos quienes eran esas personas y por qué ponían su vida en riesgo de contagio y de muerte; la respuesta es básica y dolorosamente vergonzosa, para ellos el virus es secundario, la prioridad es comer, encontrar un techo y sobrevivir, les da mucho más miedo morir o ver morir a sus madres e hijos de hambre o de frío que por el virus que ronda el aire.

Y aunque es valiosa e importante no le corresponde a la solidaridad de la clase trabajadora resolver la tragedia humanitaria; es el Estado en cabeza del gobierno y sus instituciones el obligado a resolver, a quien debe exigir primero recursos es la gran empresa, a los oligarcas, que se han llenado los bolsillos a costa de los esfuerzos de la gente pobre, o empobrecida. El sistema financiero, con los banqueros y los fondos de pensiones y cesantías privados en primera instancia son los llamados a cubrir los recursos necesarios para enfrentar la tragedia, ya que fueron ellos los primeros en recibir la plata de los colombianos y colombianas cuando sufrieron la crisis económica. A sus bolsillos fueron a parar los recursos de la salud, las pensiones, los servicios públicos y los derechos de los trabajadores y trabajadoras.

No puede ser que se le dé respuesta militar y policial al hambre, debemos manifestarnos en contra de estas medidas, rechazar la represión en contra de nuestros hermanos y hermanas que luchan por su sobrevivencia. Es fundamental señalar la incapacidad, falta de voluntad humana y política y la ineptitud del gobierno para resolver la crisis humanitaria. El daño que el sistema económico le ha hecho a la humanidad y al planeta es incalculable, y en estos momentos hay que trabajar duro y exigir una transformación radical y estructural que garantice la dignidad humana y los derechos de la naturaleza. Si el gobierno y las élites no atienden el llamado, debemos buscar formas capaces de enfrentar y garantizar con humanismo y entereza la dignidad humana de todos y todas.

Congreso de los Pueblos

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