DIÁLOGO POPULAR PARA FORTALECER EL PARO NACIONAL

10 may. Luego del llamado al paro nacional del 28A, nuevamente los jóvenes, estudiantes, artistas y trabajadores de la cultura, comunidades barriales, comunidades campesinas, pueblos étnicos, mujeres, trabajadores y trabajadoras, movimientos organizados, nos juntamos para exigir al gobierno de Iván Duque el retiro de una serie de reformas neoliberales que, ante la situación de crisis, profundizan el empobrecimiento de las clases populares; las calles han expresado esta situación con una crisis humanitaria y militarización en los territorios.

Toda esa suma de problemáticas, desde la ola de indignación que desde el 2019 se tomaba las calles y carreteras en campos y ciudades, fueron una vez más la forma como las comunidades decidieron sostener el Paro Nacional y expresar esa voz marginada, excluida, pauperizada rechazando que les estén arrebatado los derechos mediante esa política neoliberal (reforma a la salud, reforma tributaria, reforma laboral y pensional) que sustenta el extractivismo y la guerra contra el pueblo.

A 13 días de paro, la resistencia sigue siendo un sentimiento nacional, e incluso suma voces de rechazo internacionalmente contra este Gobierno y su política criminal y corrupta. La respuesta de Iván Duque ha sido darle un tratamiento militar a la protesta social cuyo resultado arroja una masacre sistemática con 43 muertos, cientos de personas desaparecidas, más de 1000 detenciones arbitrarias, 18 mujeres víctimas de violencia sexual; expresión de una estrategia genocida y terrorista del Estado, fortalecida por sus estructuras paramilitares que actúan de la mano con la Policía y el Ejército, desatando una oleada de miedo y terror para intimidar y desactivar la protesta y la movilización popular.

Ante esta grave situación, el pueblo movilizado y la comunidad internacional han denunciado y condenado esas prácticas criminales del Gobierno, exigiendo garantías y la judicialización del Gobierno por tales crímenes. Como Congreso de los pueblos, hemos rechazado la estrategia del gobierno de Iván Duque que se expresa en dos vías: la guerra y deslegitimación de la protesta, y montar diálogos insulsos a nivel nacional y regional para legitimar una “voluntad” que no se va a traducir en los cambios que la gente ha exigido en el Paro Nacional y, que por el contrario, claramente están dirigidos a desactivarlo sin atender realmente los reclamos populares, como ya es conocido por los movimientos sociales.

Rechazamos la postura del Comité Nacional de Paro, impuesta por un sector en contravía al sentimiento mayoritario de las organizaciones sociales que lo conforman, para reunirse con el Gobierno en medio del anuncio de Duque, alentado por sus áulicos de la derecha y la ultraderecha, de profundizar la represión de la fuerza militar y policial, acompañada de una campaña racista, de odio e intimidación hacia el pueblo movilizado para desmontar el Paro Nacional, y desatendiendo el llamado, cada vez más fuerte, de pedir la caída del este mal gobierno.

No se negocia con un gobierno genocida e ilegítimo, es lo que el pueblo le reclama al Comité Nacional de Paro. Llamamos al pueblo colombiano a fortalecer el Paro Nacional y a fortalecer la autoprotección de las comunidades, a realizar asambleas populares en los puntos de concentración y a preparar una Asamblea Nacional Popular en la que definamos las líneas de acción para fortalecer el Paro Nacional. También a la comunidad internacional, a mantener su vigilancia de la crisis humanitaria y continuar las manifestaciones de rechazo y condena a la represión estatal y paraestatal. Los crímenes cometidos por este régimen autoritario de corte fascista deben conducir a su enjuiciamiento y condena internacional.

¡A PARAR PARA AVANZAR…VIVA EL PARO NACIONAL!