Estrategia paraestatal baña de sangre al país
26 ene-. Condenamos el asesinato de Albeiro Camayo de la ACIN- Cauca.
Bajo la acción y en otros casos la omisión del Estado, el país de desangra. La estrategia de paramilitarizar el país a lo largo y ancho le ha costado a Colombia el asesinato de miles de liderazgos sociales y populares, y de cientos de excombatientes que firmaron el acuerdo de paz en La Habana. La protesta social es reprimida por la vía violenta de los escuadrones del ESMAD, las y los manifestantes vienen siendo criminalizados y judicializados con el apoyo de la Fiscalía. Las masacres se incrementaron en 2021 a 95 con casi 350 víctimas, y el 2022 nació nadando en sangre. Este es un verdadero genocidio en el que el Estado y todas sus fuerzas represivas han empeñado sus mayores esfuerzos. La paz y las transformaciones democráticas siguen estando en manos del pueblo colombiano.
Este 24 de enero de 2022, las disidencias de la columna móvil Jaime Martínez de las FARC, que ahora se parecen más a una agrupación paramilitar, hostigaron y amedrentaron a las comunidades indígenas del sector de Las Delicias en el departamento del Cauca, obligándolas a reunirse. Ante la negativa y la reacción pronta de la guardia indígena procedieron a disparar, asesinando a uno de los más queridos y respetados líderes de la milenaria guardia indígena de la ACIN– CRIC, el compañero Albeiro Camayo Gûetio. Posterior a este ataque secuestraron a sus dos hijos menores de edad y se los llevaron con rumbo desconocido. La reacción valiente de la guardia que desató una movilización inmediata en todo el territorio provocó que los asesinos se vieran obligados a dejar en libertad, horas más tarde, a los dos menores.
El Congreso de los Pueblos, que ha sido víctima en la región del Centro Oriente de cobardes atentados, en esta última semana, a manos de estos grupos disidentes en descomposición, condena el asesinato de Albeiro, y de los otros dos guardias, Breiner Cucuñame y Guillermo Chicame, asesinados hace apenas diez días a manos de estos grupos delincuenciales paraestatales.
Le enviamos un saludo de solidaridad a la ACIN y al CRIC y llamamos a todo el movimiento social y popular a unirnos en torno de la defensa de la vida y a romper con la movilización esta perversa estrategia paraestatal que continúa practicando el genocidio contra los procesos que caminan a diario en la construcción de un país diferentes, con transformaciones y cambios estructurales.
Congreso de los Pueblos.