“No hay amor más grande que el que da la vida por los demás”
en memoria del padre Mauricio Ortiz
Octubre 6 de 2021
El “hermano Mauricio Ortiz”, como lo conocimos, fue Obispo de la Iglesia Guadalupana. Su compromiso lo llevo a reafirmar su opción por los pobres con una corriente de espiritualidad cristiana, católica; que se libera de jerarquías y se recoge bajo el manto de la virgen María; mujer con derechos, liberadora de la fe y luchadora por los derechos de las y los oprimidos.
Su palabra recogió el legado del Padre Camilo Torres Restrepo, monseñor Leónidas Proaño, Oscar Romero y los mártires cristianos que mostraron al mundo que las religiones oprimen y la espiritualidad libera. Con su vocación de líder social echó a caminar la palabra amorosa para llevar sosiego a los perseguidos y perseguidas, entusiasmó a las gentes que habían perdido la esperanza, hizo de la liturgia una minga de liberación en la fe, en compromiso por humilde que entrega su vida en el hacer las cosas sencillas, el encantamiento en el amor eficaz que nos lleva a entender que el ser “camilista” es una práctica de vida.
Mauricio Ortiz caminó los territorios llenando de vida los sueños de las familias campesinas de todo el país que iniciamos la construcción de nuestra propuesta de cuidado, protección y gobierno propio de lo que hemos construido con nuestras manos talentosas que aseguran hijas e hijos respetuosos y sensibles con la vida. Puso en la mística diaria la resistencia del Cristo campesino que sabe que le costará la vida el reconocimiento de los territorios campesinos y garantía de armonía con la madre tierra.
Con alegría El Mauri, como también le decían, asumió la membresía del CIMA, del CNA y Congreso de los Pueblos, con su participación en el equipo internacional en el capítulo Ecuador. En estos distintos espacios siempre recordamos su palabra solidaria, certera, fortaleza y compromiso frente a la amenaza de un enemigo genocida que estigmatiza, persigue y mata. Él nos mostró el camino de la luz de la teología de la liberación, que alumbra con su ejemplo de vida las luchas que faltan en la búsqueda de un nuevo país.
Gracias por toda esa humildad, gracias por tu ejemplo de vida; muchos y muchas seguimos tu camino.
!Tu andar no se detiene, hay un pueblo que camina¡
Comisión internacional
Congreso de los Pueblos